miércoles 25 de agosto de 2010

Nuestro Citroen Xsara


Siempre me he considerado una persona muy sentimental y muy llorona. Y, cuando el sábado salíamos de casa de la abuela Pepa y nos dimos de bruces con “nuestro Sxara”, no pude evitar que se me hiciera un nudo en la garganta. Nos pensábamos de después de cinco años que hace que lo dimos de entrada ya estaría en cualquier desguace, pero no, ahí estaba, aparcado.

De momento me vinieron tantos buenos momentos como vivimos Paco y yo teniendo ese coche.

Nada mas venir del viaje de novios empezamos a buscar coche, con el Peugeot 205 nos iba bien, pero la idea era agrandar la familia y ese coche era muy pequeño.
No recuerdo cuales vinos, lo que si recuerdo es que todo fue ver este me enamoré o me encapriché de el, y como a Paco también le gustó nos pegamos el capricho.

No pudimos permitirnos el comprárnoslo con el extra del aire acondicionado, (porque entonces no venía de serie), pero aunque para algunos hubiera sido un inconveniente, para nosotros no lo fue. Hay que ser realista y sabíamos hasta adonde podíamos pagar.

Así que, poco después de nuestra boda, estrenábamos coche, para mí era el mas bonito del mercado, y además de mi color estrella, azul cobalto. Días después del estreno una gran noticia nos invadió, ¡¡estaba embarazada!!. Nooooooooooo, la niña no fue encargada en el coche, pero a la vez que lo enseñábamos orgullosos a familiares y amigos, más orgullosos aún dábamos la noticia de nuestra próxima paternidad.

En nuestro Xsara salió la pequeña Laura del hospital dos días después de haber acido, en el dimos varios viajes a el aeropuerto, bien de Jerez bien de Sevilla para llevar o traer a familiares, en el nos pegamos muy buenas vacaciones, excursiones, escapadas de fin de semana, etc.

También fue en el que fui al hospital cuando me puse de parto de mi segundo hijo. Lo sacamos del hospital. Llevamos a Pakito a bautizar. Las primeras vacaciones de nuestros hijos…, en definitiva, muchos y muy buenos momentos que tuvimos siendo propietarios de él. Porque eso si, fue única y exclusivamente nuestro, de Paco y mío. Ahí se acabó el cachondeo de tener que compartir coche.

Fue la primera compra importante que hicimos Paco y yo de casados, y, yo creo que fue el primer capricho que me dio mi marido, porque creo que me engatusó algo más a mi que a el.

Pocos momentos tuvimos tristes en el y si hubo alguno, ahora no lo quiero recordar, cuando lo vi en la calle, solo me vinieron a el recuerdo buenos momentos .Eso si, anecdóticamente, nos dejó tirado el quince de agosto de dos años consecutivos. Ese coche, ha formado parte de nuestra familia prácticamente desde el principio. Y, que quede claro, que ganamos con el cambio, un monovolumen maravilloso en el que es un placer tanto conducir como viajar. Pero el pellizquito sentimental lo tengo con el Xsara. Nuestro Xsara.

El día que lo teníamos que entregar creo que ni comí, llegando con un nudo a la garganta al concesionario nos vino un “olorcillo” un tanto desagradable. El pequeño de la casa se había hecho caca, así que fue lo último que hice en el, ¡cambiarle el pañal a mi niño!. Era un sentimiento un tanto contradictorio, la ilusión de estrenar coche y la pena de tener que dejar a el otro. No fui capaz de mirar atrás.

Es curioso de cómo un vehículo puede abarcar tan buenos recuerdos y momentos bonitos y emotivos de una familia.

Parece ser que tenia un defecto, ¡el dichoso aire acondicionado!, pero me daba igual, tenía tantas virtudes, que el abanicarse o bajar la ventanilla no suponía ningún sacrificio para mi.

3 comentarios:

Marisa Pérez Muñoz dijo...

Preciosa historia de vuestro cohe.
Espero que cuando hables del actual, puedas poner como recuerdo imborrable vuestra próxima e inminente visita a Alaejos.

Si lees esto en un ciber aun no nos habremos visto, pero si actualizas el Blog al llegar a casa, ya habremos pasado un buen rato todos juntos.

Besazos

Marisa

Inma dijo...

Hola guapa, ya estamos de regreso. Pues ¡anda que no!La visita a Alaejos ha sido maravillosa. Pasamos un buen rato juntos y conocimos un pueblo realmente precioso. Deseando estoy ya de tener el próximo encuentro.
Un beso:

Inma.
P.D. No se te olvide cuando hables con M. Luz mandarle un abrazo y un beso de nuestra parte.

Marisa Pérez Muñoz dijo...

Descuida wapa, lo haré.

Me alegro que os haya gustado este rinconcito castellano.

Besotes