domingo 3 de octubre de 2010

¿Cosas de niños?

Cuando dejamos a nuestros hijos en la guardería o el colegio, nunca nos quedamos tranquilas al cien por cien. Aunque parezca exagerado es así, tememos que se caigan, que se hagan una travesura que pueda provocarles daño, que se pongan malitos…………afortunadamente tenemos móviles que una vez que dejamos a los niños se convierten en una prolongación de la mano.

La protección que muchas veces queremos tener con nuestros pequeños puede llegar a ser exagerada, son muchas las cosas que se nos pasan por la cabeza, o cosas que nos hemos enterado que les ha ocurrido a algún amiguito o a alguna mami. Y creedme, me he enterado de cosas que es para echarse las manos a la cabeza.

Pero escuchando las noticias no podía creer lo que oía. Una pequeña de dieciocho meses se escapa de una guardería y sus cuidadoras no se dan ni cuenta. ¿¿Cuidadoras??. Afortunadamente la guardia civil la encontró a unos doscientos metros, pero más afortunadamente fue que no tuviera la criatura ningún accidente y sobre todo que quienes encontraran a la pequeña fuera una pareja de guardia civil y no ningún desaprensivo de los que desgraciadamente hay muchos.

Parece ser, que es costumbre del centro dejar la puerta abierta, total, solo son pequeños traviesos y aventureros lo que tienen a su cargo.

Es cierto que somos humanos y que cometemos errores, que nos confundimos y que un despiste lo puede tener cualquiera. Pero hay personas que deberían de plantearse que les dejamos a su cargo lo más valioso y preciado que tenemos en la vida, que en la mayoría de los casos los dejamos porque no tenemos más remedio, trabajo, motivos familiares y por el mismo bien de los niños, que salga en la televisión una persona del centro infantil diciendo que un fallo lo tiene cualquiera y que tampoco es para tanto lo veo cuanto más un tanto cínico por su parte, que bueno, que vale que a partir de ahora cerrarán la puerta. Deberían de tener un poco más de humildad y dejar la soberbia a un lado, que no solo es cerrar la puerta a partir de ahora, que no es lógico que en una guardería dejen la puerta de la calle abierta.

Imagino el mal rato que pasaría la madre, pero afortunadamente agradeciendo que todo haya quedado en una anécdota y no en una desgracia.

Por supuesto quiero que quede claro que hablo de este caso puntual, no quiero generalizar y que hay personas o centros infantiles en los que dejamos a nuestros niños totalmente tranquilos y que son tremendamente responsables y cariñosos con los pekes. Que errores comentemos todos pero que debemos aprender de estos casos para por lo menos aprender a tener un poco mas de precaución. Y que todo ser humano se equivoca, pero tenemos que tener cuidado, que de una negligencia en cuestión de segundos puede llegar a ser algo más grave.

6 comentarios:

__MARÍA__ dijo...

Sí Inma yo también escuché la noticia.
Yo me imagino que en mi trabajo salgo a la calle y me encuentro a mi niño de 18 meses andando solito. El pollo que monto en la guardería es gordo.
Después todo queda en una anécdota, como tú dices, pero ese susto no se le quita a la madre más nunca.

Besos

Inma dijo...

Desde luego, a mis niños les ocurre algo asi y me transformo en la niña del exorcista. Es más, a mi sobrina de pequeña le ocurrió una cosilla que ya contaré y por poco me como a la monja en crudo. Espero que en la guardería aprendan a tomar medidas básicas de seguridad con los pekes.
Un beso:

Inma.

Marisa Pérez Muñoz dijo...

Afortunadamente no suele ser habitual semejante "despiste" y aunque la anécdota lo sea para muchos de nosotros, para los padres de la criatura será una pesadilla que no olvidarán. ¡¡Dios nos libre de semejante noticia en propia piel!!

Besotes amig@s.

Marisa

Inma dijo...

Para esos padres tiene que haber sido horrible simplemente pensar lo que podría haber ocurrido. Pero cuando se tiene un fallo de esa embergadura, en lugar de prepotencia deberían de haber tenido por parte del centro humildad. Esperemos no volver a oir una noticia semejante.
Un beso:

Inma.

Consuelo dijo...

Hola Inma
acabo de enterarme por tu entrada de la increible noticia, ciertamente nunca quedas del todo tranquila con los pequeños, y a mi me pasa que cuando recibo una llamada del cole me da un vuelco el corazón, luego a lo mejor es para pregunatar algo refernte a material, comida, etc, pero ese momento me quedo tiesa.
Me gusta tu blog.
Saludos
Consuelo

Inma dijo...

Hola Consuelo, como bien dices, las madres nunca estamos tranquilas, cada edad requiere un tipo de preocupación diferente, pero estamos siempre pendientes de nuestros hijos.
Un beso:
Inma.
P.D. Me alegra que te guste mi blog. Espero verte más amenudo por aquí.