sábado 16 de octubre de 2010

Simplemente ser padres


Cuando la noticia de que un nuevo bebé llega a la familia la alegría rebosa por los cuatro costados. Todos contentos, no solo los futuros padres, si no también abuelos, tíos, primos, etc. Son nueve meses de ilusión, planes, preparativos, decidir nombres, padrinos, decoración del mobiliario, todo ello regado con una dosis importante de preocupación e incógnita. Bien cierta es la frase de…………”lo importante es que venga sano”.

Las mujeres, cuando vamos a ser madres, radiamos una belleza especial, o cuando enseñamos a nuestros bebés el orgullo brilla con luz propia. Los padres, miran embobados a sus retoños y orgullosos de ellos y de sus mujeres están que no caben en el gozo.

Son ya algunos los casos que conozco de adopción. En todos ellos, esas criaturas han cubierto un hueco que por unos u otros motivos no se han podido cubrir de otra manera. Y, también en todos ellos, esos padres han cubierto la parte más importante en la vida de un niño, “sus padres”.

En los casos de adopción, no estamos hablando de meses, sino hasta de años, es más, uno de los que conozco, los padres saben ya quien es su hijo y viceversa desde hace algunos años, pero no sé realmente el motivo todavía no se lo han podido traer. Creo que cuando llegue el momento el niño vendrá con novia incorporada. Este matrimonio concretamente, lo tenían todo preparado ya era cuestión de poco tiempo el que los llamaran, pero fue cuando ocurrió el escándalo de la Pantoja y la adopción de su hija, se les cerraron esas puertas y no pudo adoptar. Tuvieron que empezar de nuevo.

En todos los casos que conozco más cercanamente, estos matrimonios tienen una sonrisa tan bonita, un brillo en los ojos tan resplandecientes, un orgullo hacia esos hijos tan grande, que creo que nos superan con creces a la felicidad.

El pasado martes, me topé con otro caso conocido por nosotros, un matrimonio sin hijos que por distintas desgracias familiares habían perdido la sonrisa de sus rostros, sorprendentemente (para mi, puesto que no sabía que estaban en proceso para la adopción) les vi con el carrito del crio, y con un niño precioso, simpático, cariñoso, alegre…. En unos minutos que estuvimos con ellos, el pequeño se hizo querer de una manera tremenda, y, mirando de reojo a los felices padres no pude evitar emocionarme, habían pasado del llanto a la carcajada plena. El ser padres dejó de ser una ilusión lejana de cumplir a una realidad.

6 comentarios:

__MARÍA__ dijo...

Es cierto Inma.
Anteayer lo estuve hablando con un amigo: hay personas que si no hubieran tenido descendencia se habrían vuelto locas.
Parece exagerado, pero conozco algún que otro caso, de veras.
Yo me alegro cuando las personas que lo desean, tienen hijos (biológicos o adoptados)
Igual que me disgusto mucho cuando veo a los que no tienen cabeza, responsabilidad ni ganas y traen al mundo unos hijos que después o son odiados directamente o son demasiado "amados"

Me alegro por tus amigos.

Besos

Inma dijo...

Si, son para morirse de pena cuando se ven a padres con la cerveza en la mano a las tres de la tarde sin preocuparse del sol de justicia que le está dando al niño en la cabeza y mucho menos sin caer en la cuenta de que su hijo está sin comer. Primero es la cerveza y luego ya veremos (da la impresión que piensan). Pero te digo una cosa, también se de una que está deseando ser madre y no lo consigue ni de una ni de otra manera y ahí digo a boca llena que Dios es sabio por no dejarla ser madre porque "pobre criatura".
Un beso:

Inma.

Marisa Pérez Muñoz dijo...

Enhorabuena a esa familia que ahora es verdaderamente plena.
Precioso tu relato y muy cierto.

Lucía aun no llegó; en cuantis asome la cabecita, enviaré mensaje.

Miles de besos abrazos y achuchones... por cierto ¿Has comenzado ya la lectura?

Inma dijo...

Esperamos con ilusión ese mensaje. La lectura la va mucho mas lenta de lo que quisiera, entre que de vez en cuando me llaman para trabajar y las reformas en casa que no tienen fin............no tengo tiempo para coger un libro.
Eso si, he empezado "la madrastra" me tiene enganchada. Cuantito que lo termines te aviso y lo comentamos.
Besos:

Inma.

Margari dijo...

Me ha encantado este relato. Ya sabes el por qué. Me ha gustado mucho la frase "esas criaturas han cubierto un hueco que por unos u otros motivos no se han podido cubrir de otra manera". Y es que siempre me ha molestado mucho esa frase de "¡qué suerte ha tenido la niña". Porque los realmente afortunados somos nosotros, por tenerla a ella y así cumplir nuestro sueño.
Un fuerte beso.

Inma dijo...

Me alegra que te haya gustado, Margari. Siempre he pensado que los afortunados somos los que tenemos la suerte de tener cerca a niños, no al contrario, ellos son afortunados de naturaleza simplemente por ser niños son una joya que nosotros tenemos, cuidamos, mimanos, lucimos y adoramos.
Un beso:

Inma.

P.D. Espero encontrarte pronto por algun sitio currando. Tengo ganas de volver a tenerte como compañera.